Hoy hemos salido a dar nuestro primer paseo oficial por la calle, pero tenemos nuestro primer problema, todo me asusta, desde el rellano, el ascensor, las hojas de los arboles, poco a poco he descubierto que es divertido perseguir las hojas, pero aun tengo mucho miedo de cada cosa que se mueve y hace ruido.
Tras las sesiones de paseo, acabo totalmente agotada, aunque aun me quedan fuerzas para escarbar y mordisquear en la alfombra...
Al fin tras unos pocos nervios, Daya llega a casa, esta un poco asustada, tantos ruidos y olores nuevos la asombran.
Nuestros amigos, Jorge y Estela acuden a nuestro portal con sus dos perros Oddie y Zóe y poco a poco, nos acercamos a ella, sin embargo Estela nos da algo milagroso para ganarnos sus primeras simpatías, unas chucherías para perro que la hacen acercarse a nosotros sin ningún miedo (es una glotona).
Tras un pequeño paseo subimos a casa, y Daya es súper respetuosa con todo, solo tiene dos flaquezas, la comida, que la excita sobremanera y las divertidas zapatillas de Amanda que son muy divertidas de morder.
Tras un rato ya ha encontrado el sitio perfecto donde ponerse a descansar, la alfombra, es mullidita y blandita... aun no ha visto su camita...
Ya un pelín tarde los tres, agotados nos vamos a la camita y descansamos, Daya, en su camita solo se asusta un par de veces cuando el perro del vecino de arriba se pone ansioso, pero cuando se tranquiliza del susto una caricia le ayuda a volver a quedarse dormidita...